Los Principios

Principios generales del liberalismo

El liberalismo es una ideología. No es una ideología de libro, sino la concurrencia de ideas y sistemas de ideas cuyo valor fundamental es la libertad como principio de organización de la vida en sociedad.
A grandes rasgos se puede dividir, desde un punto de vista metodológico, los principios generales del liberalismo en tres grandes grupos:

A. Los principios que garantizan una economía de mercado.
B. Los principios que garantizan un estado de derecho.
C. El principio de la primacía de las ideas.

Muchas veces los principios de un grupo de entrelazan y refuerzan con los del otro grupo (por ejemplo, los derechos de propiedad, entre otros)
A. Economía de mercado. Requiere de:
1. Soberanía del consumidor. Es éste el que decide qué se produce y a qué costo, a través de la compra o no compra de las mercancías.

2. Moneda sana. Sin una moneda estable en el tiempo, la decisión sobre qué se produce y qué no se produce sufre una distorsión. La inflación reduce lo que obtiene el trabajador por su esfuerzo.

3. Sistema de precios libres. Los precios indican hacia dónde debe moverse el capital y los demás factores de la producción. Deben ser libres para detectar dónde hay escasez, qué necesidades deben ser cubiertas y a qué tasa de ganancia.

4. Libre oferta y demanda. Los ciudadanos deben libres de producir, ofrecer, demandar, comprar o vender cualquier cosa que crean necesaria, siempre que respeten las reglas metodológicas de la ley general.

5. Comercio libre. Así como los precios deben ser libres dentro del territorio nacional, también el comercio con otras naciones debe ser libre, para obtener lo mejor que producen otros países a menor precio y vender lo mejor que produce el país a menor precio. Ventajas comparativas.

6. Tipo de cambio libre. El cambio debe establecerse según la oferta y la demanda. Como en el caso de cualquier otro bien.

7. Libre movilidad de los factores de la producción. El trabajo, el capital, la tierra, la capacidad y visión empresarial, la capacidad administrativa organizativa y ejecutiva, entre otros, deben poder ser libres de desplazarse en el mercado sin trabas. Esta es la forma de garantizar la eficiencia en el uso de los recursos y en su combinación óptima para lograr la producción y productividad que requiere la población.

8. No privilegios. El mercado, para que funcione, debe excluir todos los privilegios, del tipo que fuere.

B. Estado de derecho. Requiere de:
1. Imperio de la ley. No las personas , sino la ley y las instituciones deben ejercer la autoridad. Esto requiere entender “la ley” no como cualquier legislación, sino sólo como la norma general, abstracta y universa.

2. Seguridad jurídica. La ley y la autoridad debe velar por el cumplimiento de los contratos y sancionar sus incumplimientos. La ley no puede cambiar a cada momento según los intereses de grupos o presión de parte de la opinión pública. La estabilidad legal y la seguridad jurídica son esenciales al marco normativo pero también al desarrollo económico.

3. La naturaleza de la ley. La ley no debe estar encaminada a crear un orden determinado en la sociedad. Debe garantizar la continuidad del orden social desde el punto de vista abstracto, no concreto. La norma debe ser general en el sentido de no tener objetivos específicos. La ley debe ser universal en el sentido de que se aplica a todos por igual.

4. Igualdad ante la ley. La ley debe ser igual para todos significa que su mandato es para todos y todos deben acatarla por igual. La ley, para ser ley, no debe tratar a nadie por encima de los demás. Ser iguales ante la ley no significa tener iguales resultados en la actividad de cada quien, ni tener un mismo punto de partida en cuanto a educación, capital, belleza o estatura. La llamada “igualdad de oportunidades” es contraria al mercado, al proceso de descubrimiento que lo conforma y que beneficia en su conjunto a la sociedad.

5. Libertad personal. Cada quien debe ser libre de perseguir los fines que estime convenientes, y debe ser libre para procurarse los medios necesarios para conseguirlos, siempre que respete la igualdad ante la ley y la igual libertad de los demás. Reconocer un derecho no quiere decir suministrar los medios materiales necesarios para ejercerlos. Le ley debe proteger la vida, la integridad y el ámbito de acción de cada individuo por igual.

6. Derechos de propiedad. La ley debe proteger los derechos de propiedad. La propiedad es inviolable. Supone dominio, control y título con facultad de compra-venta. La propiedad debe ser protegida de las interferencias de los grupos de poder, del poder del estado y del asalto criminal.

7. Libre competencia. Las personas y las empresas deben ser libres para competir con sus similares bajo los mandatos y obligaciones de la ley, entendida ésta no como legislación sino como norma general, universal y abstracta. La libre competencia es el mecanismo del mercado que permite descubrir las demandas desatendidas, los métodos de producción no considerados hasta el momento y hasta las innovaciones tecnológicas que nadie se imagina serán luego necesarias.

8. Gobierno limitado por la ley. Una consecuencia del imperio de la ley es la limitación del gobierno y sus actos por una estructura clara, objetiva y predeterminada de frenos y balances del poder, de sistemas de control y vigilancia de la actuación pública, así como de sanciones sobre fraudes en la actuación de la función pública.

9. Balance y equilibrio de poderes. Son dos principios complementarios. La división de poderes se hace para que los poderes puedan ejercer balance uno sobre el otro. El equilibrio de poderes se refiere al reparto ajustado de los mismos, de manera que ninguno de los poderes del estado pueda primar sobre el otro, desde el punto de vista institucional. Requiere de delimitaciones claras y objetivas, constitucionalmente consagradas.

C. Primacía de las ideas
10. Un principio básico del liberalismo como ideología política es el de la primacía de las ideas. Son las ideas las que guían a los hombres a perseguir sus fines, a encontrar los medios necesarios para su obtención y son las ideas, también, las que orientan a los ciudadanos a optar por las instituciones que enmarcan la acción del individuo dentro de la ley y su amplio sistema de protecciones al individuo. Tanto la economía de mercado, como el estado de derecho, dependen de las ideas que conducen a los hombres a actuar.